RAFAEL
ZÚÑIGA TORO
Nuestro siguiente galardonado, oriundo de la muy noble
ciudad de Hermosillo, Sonora, también reúne entre sus hermanos a otros tres ex
jugadores de los Fogoneros Infernales: Fernando, José y Jesús. Estudió la
secundaria en una escuela cuyo equipo de americano,
fue siempre digno y duro rival del nuestro: la Secundaria Técnica “Rafael Dondé”. En el siguiente escaño, cursó la instrucción media
superior en la Vocacional # 2, resistiendo la tentación de convertirse en
Cheyenne. Luego fue a dar a la ESIQIE donde obtuvo el título de Ingeniero
Químico Industrial. Actualmente radica en Santa Cruz Xoxocotlán
en el estado de Oaxaca, desde donde ha venido para formar parte de esta
celebración.
Fue
subcampeón en categoría infantil con el equipo “Destroyer’s”
en 1961; subió a juvenil como novato de los Fogoneros en 1963, bajo el mando
del coach aquí presente, Manuel Nieto
Pliego; y veterano en 1964 con el coach
Pablo Santiago Lazo, jugando la posición de quarter back y alcanzando el campeonato de la categoría en una fragorosa
campaña en la que los Fogoneros no conocieron la derrota.
Al
igual que nuestro compañero precedente, en 1965 alineó con los “Tlacuaches” de
la Voca’ 5, compartiendo la gloria del campeonato en
categoría intermedia, e inmediatamente subió a liga mayor con el imperecedero
equipo del Politécnico “Guinda” para alcanzar con ellos el campeonato, por lo
tanto, ostenta también el récord de tres campeonatos consecutivos en las tres
categorías del fútbol americano estudiantil.
En
1969, siempre en la posición de quarter back, pudo
una vez más cubrir de honra su palmarés, al alinear con los “Búhos” de Medicina
Biología y volver a ser campeón en su último año de elegibilidad en liga mayor,
bajo la dirección del entrenador en jefe, el gran coach de los Fogoneros y del Politécnico, Uriel González Moreno.
Sea
pues nuestro saludo y admiración para el ingeniero Rafael Zúñiga Toro, por toda
su carrera deportiva defendiendo los colores guinda y blanco y por su diestro
manejo en el quarter back de los Fogoneros Infernales, de
los aguerridos Tlacuaches de la Vocacional 5, del inolvidable Politécnico
Guinda y de los Búhos de Medicina Biología, ambos de liga mayor, y todos,
orgullosamente del Instituto Politécnico Nacional