BIENVENIDOS AL PORTAL
DE LOS EX-JUGADORES DE FUTBOL AMERICANO DEL
INSTITUTO POLITECNICO NACIONAL
NO HAY LUGAR ALGUNO EN EL TERRITORIO NACIONAL, EN DONDE NO EXISTA LA HUELLA BIENHECHORA DE LOS EGRESADOS POLITECNICOS
FRATERNIDAD “FOGONEROS INFERNALES”, A.C.

PRESEA AL MÉRITO DEPORTIVO
“ANTONIO ‘NEGRO’ ALLEN CAMPOS”
Noviembre 23 de 2012
Por: Héctor Piñera Guevara

A MANERA DE INTRODUCCIÓN

Los compañeros de la “Fraternidad Fogoneros Infernales”, que agrupa a todos aquellos que hemos tenido la fortuna de pertenecer al glorioso equipo de fútbol americano de la antigua y añorada Escuela Prevocacional n° 3, convertida ahora en el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos “Juan de Dios Bátiz”, ambos centros escolares orgullosamente pertenecientes al Instituto Politécnico Nacional, hace tiempo arribamos a un consenso sobre a la importancia de preservar la memoria histórica y tradición deportiva que nuestro equipo a forjado a lo largo tres cuartos de siglo desde su fundación, gracias a los esfuerzos de incontables jugadores, muchos entrenadores, funcionarios del Instituto y amigos aficionados a esta gran tradición de colores guinda y blanco del Politécnico, muchos de los cuales jamás escatimaron sudores, dolores o riesgos para dar su máximo empeño y todo su amor por el ideal de los Fogoneros, jugando al fútbol para alcanzar las diagonales de la posteridad y la continuidad del equipo.

El primero; el número uno de ellos, es sin duda nuestro verdadero fundador; el hombre por cuya iniciativa y gestión hizo realidad que en 1938 surgiera el equipo a la primera temporada de su historia, en la cual actuó como jugador para convertirse desde el año siguiente en head coach hasta 1947, consolidando al equipo, cuidándole de no pocos obstáculos, allanando el camino para luego poder irse con la confianza de un equipo fuerte y en marcha, lleno de lauros deportivos y muy bien ganada fama entre el medio periodístico especializado y por los crecientes aficionados al “deporte de las tacleadas”.


Este mítico y legendario personaje, gloria del fútbol americano del Politécnico y de México; y primer Fogonero de la historia, es Antonio “El Negro” Allen Campos, en cuyo honor y permanente homenaje, la Fraternidad decidió instituir un reconocimiento que habrá de llevar su nombre, a la trayectoria de los ex jugadores Fogoneros Infernales, que se han destacado por su aportación a la grandeza del equipo, en el campo de fútbol, en la vida del Instituto Politécnico y en la sociedad mexicana, como prueba indubitable de que pertenecer al equipo, contribuye importantemente a nuestra perspectiva de realización personal y como mexicanos de bien.

Nos hemos propuesto que la presea al mérito deportivo “Antonio ‘Negro’ Allen Campos”, logre convertirse en la máxima distinción que pueda recibir un miembro de nuestra ya grande y numerosa familia fogonera, entregado cada año, a partir de 2010, en conmemoración del “Día del Fogonero”, que habrá de reunirnos para el encuentro, y así compartir remembranzas, dar un fuerte apretón de manos a los viejos compañeros y despedir a los que partieron, de manera que, al concluir cada ceremonia de la entrega de reconocimientos, de una vez quedemos todos citados para volver a esta nuestra casa, el CECyT “Juan de Dios Bátiz”, antigua Prevo’ # 3, el año entrante y todos los años sucesivos.


UN POCO DE HISTORIA DE LA PRESEA

Los ex jugadores Fogoneros Infernales se han ido agrupando en distintas etapas de la historia del equipo, a partir de diferentes iniciativas de organización . Así, desde hace muchos años se reúnen los ‘muchachos’ veteranos de la primera mitad del siglo pasado que militaron con la Prevocacional 3 y con el equipo de intermedia de los “Lobos Plateados” de la ESIA; en esos encuentros podemos ver a personas muy ilustres del fútbol americano del Politécnico, convocados por gente de mucha iniciativa como el ex jugador Federico “El Cepillo” González Sánchez.


En otro momento, consecutivo a las celebraciones de los aniversarios 40, 45 y 50 del equipo, el coach Virgilio Fuentes

hacía el llamado a los ex Fogoneros de todas las épocas a reunión en recordados eventos en grandes salones de fiesta; y desde siempre, muchos compañeros inolvidables se reúnen cotidianamente en los desayunos sabatinos que encabeza el inmortal jugador del Politécnico y coach de muchos grandes equipos, Óscar “Paquín” de la Mora,

en un restaurante de Mariano Escobedo que tiene 3 tecolotes en su emblema.

Allá por los años 90’s, resurgió de nuevo la inquietud de volver a ver a los viejos amigos y compañeros de mil fragorosas batallas en el campo de las yardas y las diagonales, aunque por entonces la motivación era apoyar a los muchachos que, siendo campeones, no contaban con utilería, uniformes, casilleros y casi ni campo para entrenar. De ahí surgió la idea de configurar con mayor formalidad una Fraternidad que sustentara la realización de acciones para buscar apoyos, además de seguir rememorando jugadas, anécdotas e historias multi repetidas pero igualmente multi disfrutadas en un ambiente de calidez y camaradería, nunca exenta de albures, cuchufletas, porras negras y una surtida variedad de barbaridades lingüísticas.

Se fundó la “Fraternidad Fogoneros Infernales”, cuyo primer



presidente fue el Dr. Héctor Piñera Guevara, luego el Ing. Jorge “Condón” Quiroz Muro, continuó con el Lic. Sergio Medellín González y actualmente preside el Lic. José Luis “Toluco” Santana Nava, todos ex Fogoneros del más rancio abolengo. Bajo su gestión se logró recientemente la constitución notarial de la Fraternidad con calidad de Asociación Civil y la institución del “Día del Fogonero” a celebrar cada año.

Al principio, las reuniones eran en las sedes que organizó el gran tackle Dr. Guillermo Iglesias del Castillo.

Inició con la “Rama del Búho” de las calles de Mosqueta, posteriormente consiguió una casita que se llamó la “Fogocueva” allá por los rumbos de Aragón y finalmente en su propio domicilio de las calles de Guinea en la colonia Romero Rubio, que perduró prácticamente hasta el fallecimiento de Memo Iglesias, nuestro gran anfitrión. De entonces para acá se trasladó la reunión al restaurant “El Café” del hotel Del Prado en Plaza Galerías, por el rumbo de Marina Nacional, donde hasta la fecha nos reunimos los días sábados primeros de cada mes.

Años antes, hubo una iniciativa de hacer un reconocimiento a grandes personalidades del equipo que contribuyeron a engrandecerlo, el cual puede bien considerarse como en nacimiento de nuestra Presea. En aquella fastuosa ocasión, 5 de noviembre de 2005 se celebró un desayuno en las instalaciones del Campo Marte, en el que se entregaron trofeos similares a los que actualmente forman la Presea “Antonio ‘Negro’ Allen Campos”, únicamente a cuatro personalidades, cuya trascendencia para nuestro gran equipo describimos